dilluns, 11 de febrer del 2013

Grecs contra preses: les termòpiles

Els preses habitaven a l'actual Iran. Estaven separats dels assiris i babilònics, a l'oest, pels monts
Zagros.
Xerxes
L'expansionisme persa portà a conquerir aquests territoris, com també Pakistan i Egipte per part del rei Cir, i posteriormenet,  pel seu fill Cambises.
Més endavant,  Xerxes conquerí algunes ciutats de Àsia menor, i també va sotmetre Macedònia. Però quan va enviar una delegació a Esparta demanat-els-hi submissió,  simbolitzada per l'entrega de "terra i aigua", els espartans van tirar als membres de la delegació persa dins un pou: "agafeu- la vosaltres mateixos"' els hi van dir. Era l'inici del conflicte.
Es considera que l'exèrcit persa era aparatós, però al final va tindre que enfrontar-se cos a cos a les  les falanges d'hòplites ( aquests, consideraaven la lluita cos a cos com la més noble).
El combat a distància amb els arquers era el mètode preferit pels perses. A les Termòpitles en feren ús fins exterminar als espartans. Les fletxes perses eren més que notables, doncs solien tenir 3 fulles de 3 o 4 centímetres de longitud. Aquestes fletxes eren molt lleugeres, i en aquest t sentit, no podien travessar amb facilitat els escuts grecs, però si ser letals per les persones. La cavalleria persa era també notable.

FIELDS, Nic: Termópilas.  OSPREY (RBA) Barcelona 2011

dissabte, 26 de gener del 2013

Els orígens de la civilització: neixen les ciutats, l'estat, la casta sacerdotal, el comerç...

Vere Gordon Childe
GORDON CHILDE,V .(1936) Los orígenes de la civilización. Fondo de Cultura Económica, Madrid 1984
Neixen les ciutats, neix l'estat
Hacia el año 4.000 a. C , la enorme comarca de tierras semiáridas que bordea el Mediterráneo oriental y se extiende hasta la India, se encontraba poblada por un gran número de comunidades. Entre ellas, debemos imaginar que existía una diversidad de economías, adecuadas a la variedad de condiciones locales; comprendiendo cazadores y pescadores, agricultores de azada, pastores nómadas y agricultores sedentarios. A su alrededor, podemos añadir otras tribus dispersas en la inmensidad del desierto. Entre todas estas comunidades, se había aumentado el capital cultural del hombre con los descubrimientos e invenciones señalados en el capítulo anterior.
Habían acumulado laboriosamente un conjunto importante de conocimientos científicos topográficos, geológicos, astronómicos, químicos, zoológicos y botánicos de saber y destreza prácticos, aplicables a la agricultura , la mecánica, la metalurgia y la arquitectura, y de creencias mágicas que también eran consagradas como verdades científicas. Como resultado del comercio y de las migraciones de pueblos que hemos indicado, la ciencia, las técnicas y las creencias se habían propagado con amplitud; el conocimiento y la destreza eran aprovechados. Al propio tiempo, se venía quebrantando la exclusividad de los grupos locales, se relajaba la rigidez de las instituciones sociales y se sacrificaba la independencia económica de las comunidades autosuficientes. Este desarrollo avanzaba con mayor rapidez en las grandes depresiones de los ríos, en el valle del Nilo, en las grandes llanuras de aluvión comprendidas entre el Tigris y el Éufrates, y en las que bordean el Indo y sus afluentes en las regiones de Sind y Punjab. En ellas, una dotación generosa e infalible de agua y un suelo fértil renovado cada año por las crecidas, aseguraba un abastecimiento superabundante de alimentos y permitía el crecimiento de la población. Por otra parte, tanto el avenamiento original de los pantanos y cañaverales que crecían junto a los ríos como la subsecuente conservación de las tajeas y de los diques de protección, imponían exigencias excepcionalmente pesadas, requiriendo un esfuerzo continuo y disciplinado de las comunidades que disfrutaban de estas ventajas. Como lo explicamos, la irrigación puso en manos de las comunidades un medio eficaz para fortalecer la disciplina. A pesar de su abundancia de alimentos, los valles de aluvión son extraordinariamente pobres en otras materias primas fundamentales para la vida civilizada.

El valle del Nilo carecía de madera para construcción, de piedra suelta, de minerales y de piedras mágicas. Sumer (Mesopotamia) se encontraba en condiciones todavía peores. La única madera nativa era la suministrada por las palmeras datileras, las canteras de piedra para construcción estaban más alejadas y eran menos accesibles que en Egipto; no sólo faltaban yacimientos de cobre, sino que el mismo pedernal, del cual había una excelente provisión en los farallones del Nilo, era igualmente difícil de obtener. En realidad, en las llanuras de aluvión y en los pantanos, hasta las guijas duras, apropiadas para fabricar hachas, eran cosa rara. Desde un principio, los sumerios tuvieron que importar obsidiana armenia u otras piedras exóticas para tallar instrumentos. El Sind y el Punjab sufrían de la misma escasez de materias primas esenciales, como Sumer.
(...)
Los habitantes de Egipto, Sumer y la cuenca del indo, se vieron obligados a organizar algún sistema regular de comercio o de trueque, para asegurarse el abastecimiento de materias primas esenciales. La fertilidad de las tierras dio a sus habitantes los medios de satisfacer su necesidad de importaciones. Pero tuvieron que sacrificar su autosuficiencia económica y crear una estructura económica completamente nueva. El excedente de productos domésticos no sólo debió ser suficiente para intercambiarlo por materiales exóticos; también debió servir para sostener un cuerpo de comerciantes y de trabajadores de los transportes encargado de obtenerlos, y un cuerpo de artesanos especializados para trabajar las preciosas importaciones con mejor provecho. Pronto se hicieron necesarios los soldados para proteger por la fuerza los convoyes y la retaguardia de los comerciantes, los escribas para llevar registro de las transacciones cada vez más numerosas y complicadas y los funcionarios del Estado para conciliar los intereses en conflicto.

Así, hacia el año 3.000 a. C , el cuadro arqueológico de Egipto, Mesopotamia y el valle del Indo ya no concentra la atención sobre las comunidades de simples agricultores, sino en estados que comprenden varias profesiones y clases. El primer plano está ocupado por sacerdotes, príncipes, escribas y funcionarios, y por un ejército de artesanos especializados, soldados profesionales y trabajadores de diversos oficios, todos ellos apartados de la ocupación primaria de producir los alimentos. Los objetos más notables que se desentierran ahora ya no son instrumentos para la agricultura y la cacería u otros productos de la industria doméstica, sino ornamentos de los templos, armas, vasijas hechas a torno, joyas y otros objetos producidos en gran escala por expertos artesanos. Como monumentos, en vez de chozas y alquerías, tenemos tumbas grandiosas, templos, palacios y talleres. Y, en ellos, encontramos toda suerte de substancias exóticas, no como rarezas, sino como cosas importadas regularmente y utilizadas en la vida cotidiana. Obviamente, el cambio en el material arqueológico refleja una transformación en la economía que produjo el material. También es obvio que la transformación debió estar acompañada por el crecimiento de la población. Los sacerdotes, funcionarios, mercaderes, artesanos y soldados, representan nuevas clases que, como tales, no podían encontrar su subsistencia en una comunidad autosuficiente de productores de alimentos, ni aún en una partida de cazadores. La sola evidencia arqueológica es suficiente para confirmar esto.

Las nuevas ciudades ocupan más espacio y tienen capacidad para una población más densa que los poblados agrícolas absorbidos por ellas o que siguen subsistiendo a su lado. Mohenjo-daro, en Sind, por ejemplo, se extendía sobre una milla cuadrada de superficie, y estaba formada por una estrecha aglomeración de casas de dos pisos, dispuestas pulcramente a lo largo de amplias calles o de estrechos callejones. Los cementerios urbanos testimonian no sólo un incremento de la riqueza, sino también la multiplicación de la población. En el Nilo, no encontramos únicamente aldeas sepulcrales que se remontan a la época prehistórica, sino también grandes cementerios con tumbas monumentales reservadas a las personas reales y a los funcionarios.
(...)

Orígen de la classe sacerdotal 
Aparecen los cimientos de construcciones verdaderamente monumentales -de un templo o de un grupo de templos-. Y cercada por otras alturas, una colina artificial, el prototipo de "zigurat", o torre escalonada, la cual era parte de un templosumerio (Mesopotamia) histórico Este primer zigurat está enteramente construido con  terrones de barro formados a mano y unidos con capas de betún. Aun así, se elevaba más de diez metros sobre la superficie del suelo —el nivel de las calles del poblado actual — y medía en su cúspide  más de 800 m2. Las pronunciadas laderas tenían el relieve de los contrafuertes, alternados con nichos, y estaban adornadas y consolidadas con millares de pequeñas copas de arcilla cocida. Estas eran colocadas unas al lado de otras en hileras cerradas, dentro del barro del zigurat cuando todavía estaba húmedo. Servían para consolidar las caras al secarse y, luego, formaban dibujos decorativos de hoyuelos redondos, cuando se terminaba el monumento. En la cumbre del montículo estaba ubicada una capilla pequeña, con muros de adobe encalados y una escalera por la cual pudiera descender la deidad del cielo. Al pie de la colina había otros templos más imponentes.

La erección de la colina artificial y de los templos, la extracción y el transporte de los materiales y la fabricación de millares de copas y adobes, requería un conjunto, grande y disciplinado, de trabajadores y artesanos. Como éstos no tomaban parte activa en la producción de alimentos, tenían que ser mantenidos, o recibir algún pago, de algún depósito común de alimentos excedentes. ¿De quién era este depósito? Es de presumir que ya estaba controlado por el poder, diciéndose, tal vez, que pertenecía a la «deidad», a cuyo honor y gloria estaba dedicada la construcción. La fertili dad del suelo y las piadosas supersticiones de sus cultivadores aportaban riquezas a su divino señor, por lo menos en productos alimenticios excedentes. Pero la erección de un monumento semejante no sólo requirió trabajadores y alimentos. Todo fue planeado cuidadosamente: la colina artificial tiene sus cuatro esquinas orientadas hacia los puntos cardinales. Para ello, se necesitó de una fuerza dirigente centralizada. Siendo el dios una proyección ficticia de la voluntad comunal, esta fuerza tenía que ser suministrada por sus servidores. Naturalmente, el dios imaginario encontraba bastantes representantes e intérpretes dispuestos a administrar y a ensanchar sus posesiones territoriales , a cambio de una modesta participación en sus ingresos. Los magos y hechiceros cuya existencia hemos supuesto en los poblados neolíticos, han llegado a constituir una corporación sacerdotal, santificada con la autoridad divina y emancipada de cualquier trabajo mundano en la agricultura o en la ganadería. Los sacerdotes interpretan la voluntad divina para las masas trabajadoras, o, dicho en otras palabras, embrollan las ceremonias mágicas por medio de las cuales la sociedad cree obligar a las fuerzas naturales, convirtiéndolas en ritos cada vez más complicados para conciliar la potencia que ellos personifican ahora. Y es en este proceso de invención donde son revelados los planos de los templos,
tal como los reyes históricos relatan que se les ha
revelado en sueños.

Entonces, podemos suponer que, como en el período histórico más primitivo, a este primer templo corresponde ya una corporación de sacerdotes. Por analogía con las constancias de los documentos escritos, estos sacerdotes también deben haber sido los administradores del tesoro divino. Ahora bien, la administración de los ricos tesoros del templo
impone una nueva tarea a las personas que se ocupan de ella. Los documentos escritos pondrán pronto al descubierto en qué consistía esta tarea: se hizo necesario inventar alguna manera de registrar las diversas ofrendas recibidas y el modo como se utilizaban, por temor de que la deidad pidiera cuentas a sus sacerdotes acerca de la administración. Y, en efecto, en las excavaciones de la capilla del zigurat se encontró una tablilla en la cual se conserva la impresión de un sello y las huellas de algunas cifras numéricas. Se trata de la tablilla de cuentas más antigua del mundo, precursora inmediata de  una larga serie de cuentas halladas en los templos sumerios.
De este modo, el primer templo de Erech (Mesopotamia) revela la existencia de una comunidad, elevada al rango de ciudad, teniendo a su disposición un excedente de riqueza real, acumulada en manos de una deidad y administrada por una corporación sacerdotal. Su existencia implica una fuerza organizada de trabajadores,
industrias especializadas y algún sistema rudimentario de comercio y transportes. Es en este momento crucial cuando surgen los rudimentos del cálculo y aun de la escritura. Desde luego, Erech no se encontraba aislada; en las ruinas de las otras grandes ciudades sumerias se han encontrado reliquias de la misma etapa cultural y de una antigüedad absolutamente semejante. A partir de entonces, el desarrollo de la civilización urbana puede seguirse continuamente hasta el momento en que la plena luz de la historia escrita irrumpe en su interior . Su curso comprende la acumulación de riqueza, el
mejoramiento de la habilidad técnica, la creciente especialización del trabajo y la dilatación del comercio.
El templo de Erech sufrió desperfectos y fue reconstruido, por lo menos, cuatro veces. En cada ocasión, el templo se hacía más grande que el anterior. Las copas incrustadas en los muros del primer zigurat fueron substituidas por conos de arcilla cocida, cuyos extremos estaban pintados de negro, rojo y blanco. Estos conos incrustados forman dibujos en mosaico sobre los muros de adobe. Al iniciarse la época histórica, el mosaico de conos de arcilla es substituido por nácar y  cornerina embutidos en betún negro. En un principio, el  interior de los muros del santuario estaba decorado
con figuras de animales modeladas en arcilla . Luego fueron substituidas por frisos de platos decorativos labrados en piedra o en concha y montados en betún. En la aurora de la historia, las figuras modeladas en arcilla son substituidas por grupos de animales de grandes dimensiones, hechos en cobre colado o batido, y colocados sobre un fondo de betún. La etapa representada por la tercera fase principal de reconstrucción en Erech se reconoce igualmente en Akkad (al norte de Babilonia), particularmente en Jemdet Nasr. Para esta época, el aumento de la riqueza, el conocimiento más profundo de la química y la geología aplicadas, y un comercio más regular y extendido se muestran en la importación y el empleo de plomo, plata y lapislázuli. El desarrollo de la destreza técnica se señala en la fabricaciónde artículos de pasta vidriada y de carros ligeros de guerra. Los símbolos son principalmente retratos aun cuando incluyen también signos convencionales, cuya semejanza con objetos concretos es difícilmente reconocible , pero deben haber tenido ya una significación convencional. Hay diversos signos numéricos para las unidades, las decenas y las centenas, o bien las unidades sexagesimales. En las tablillas ya aparecen fórmulas simples de aritmética —por ejemplo, se tiene la fórmula para hallar la superficie de un terreno, por el producto de dos lados adyacentes.
El incremento en las rentas del dios, con el consiguiente aumento en la complejidad de las cuentas,
debe haber obligado a los administradores sacerdotales a inventar sistemas de escritura y de notación numérica que resultaran inteligibles para sus colegas y sucesores dentro de la corporación permanente de los funcionarios del templo. para simplificar y abreviar sus labores tubieron que descubrir y formular reglas para calcular "leyes" de geometria.

El comerç
El empleo de una variedad tan amplia de sustancias importadas, extrañas a las tierras de aluvión, implica el hecho de que las relaciones comerciales, apuntadas en época más primitiva , se habían extendido y eran más regulares. Parte del cobre provenía de Omán, al sur del Golfo Pérsico. La plata y el plomo eran traídos, probablemente, de las montañas del Tauro, en Asia Menor; ya que existen testimonios de que esta región se convirtió en un gran centro exportador, poco después del año 2.500 a. C. Las grandes conchas eran extraídas del Golfo Pérsico  y del Mar de Omán. La madera se obtenía de las montañas que recogen las lluvias: de Zagros o, tal vez, del Líbano o de la costa mediterránea. Se cree que el lapislázuli era traído desde el Afganistán. El comercio no se limitó a las materias primas. En Egipto y la India ya se había consumado la segunda revolución; las ciudades de Sumer mantenían relaciones comerciales con las del Nilo y el Indo. Las mercancías fabricadas por las industrias especializadas de un centro urbano eran vendidas
en los bazares de otro. En varias ciudades mesopotámicas se han hallado algunos sellos, cuentas y
hasta vasijas cuyas características no son sumerias; pero que, por lo demás, eran comunes en las ciudades contemporáneas del Sind y del Punjab. Estos objetos constituyen una prueba concluyente del comercio internacional que enlazaba al Tigris con el Indo, salvando una distancia de cerca de 2.000 kms. Nos señalan la existencia de caravanas que cruzaban regularmente la desmesurada distancia y los desiertos salados que separan ambos valles, o bien, de flotas de embarcaciones que navegaban siguiendo el árido litoral del Mar de Omán, entre las desembocaduras de los dos ríos. Ahora bien, en el Oriente, esta clase de comercio no consiste, ni ha podido consistir nunca, en el
mero transporte de los fardos de mercancías de un lugar a otro. En las estaciones terminales y en las
de tránsito, las caravanas y los barcos mercantes deben haber hecho escalas prolongadas. Los representantes del país importador, probablemente colnos,m deben haber recibido las mercancías en el lugar de su destino y preparado cargas para el viaje de regreso, entreteniendo a los viajantes mientras tanto.

Del mismo modo que existen colonias permanentes de comerciantes británicos en Oporto, Estambul y Shanghai, debemos imaginar colonias de mercaderes hindúes establecidas en U r y en Kish. En tales
condiciones, el comercio es verdaderamente un medio de intercambio, una cadena por la cual se pueden propagar las ideas en una escala internacional. Además, las caravanas no sólo transportaban
mercancías realizaciones concretas de las nuevas investigaciones , sino también hombres —artesanos e inventores—. En el Oriente, el trabajador experto es, por tradición, extraordinariamente móvil.

Los artesanos gravitan alrededor de centros en los cuales pueden practicar provechosamente su
destreza. Y esto debe haber ocurrido así desde la antigüedad. La nueva clase de hábiles artesanos, creada por la segunda revolución, se había liberado de las tareas de la producción primaria de alimentos y, por consiguiente, del apego al suelo. Tal vez, se había liberado al mismo tiempo de los vínculos tribales, sin adherirse con firmeza a los estados locales nacientes. Así, los artesanos podían ir a cualquier parte en donde se les ofreciera ocupación conveniente. O bien, cuando se trataba de esclavos, eran enviados como mercancías a donde su destreza hacía que se pagara el precio más alto por sus personas. En todo caso, este movimiento explica la rápida propagación de los procedimientos técnicos. Tales fueron las etapas de la segunda revolución en Mesopotamia, y esas fueron sus consecuenciasindustriales y económicas para la cultur a materia del hombre

Conquestes i invasions
Las diversas etapas son, indudablemente, momentos de un proceso orgánico de acumulación económica y de avance científico y técnico. Sin embargo, esta continuidad no se aplica, necesariamente, a los dominios etnológico y político. En rigor, existen indicaciones de que esta acumulación y este avance fueron interrumpidos o acelerados por el advenimiento de nuevos pueblos, tal vez en la forma de conquistas o invasiones. Así, por ejemplo, cambiaron los ritos funerarios. Los agricultores neolíticos eran enterrados, generalmente, tendidos, descansando por completo sobre
sus espaldas. En la 3a fase cultural (representada en Jemdet Nasr), los muertos eran enterrados en cuclillas, con la barba descansando encima de las rodillas; en el cementerio real de Ur, los esqueletos se hallan encorvados, en actitud de dormir, mientras que algunos personajes, supuestamente reales, descansan en tumbas monumentales, rodeados de víctimas humanas sacrificadas en sus funerales. A l gunos cambios arquitectónicos también parecen indicar algo más que nuevos progresos técnicos. El
segundo conjunto de templos en Erech se apoya en cimientos formados por bloques de piedra caliza, material que parece ser exótico en las llanuras de aluvión. En el siguiente grupo se abandonó la
piedra, utilizándose en su lugar ladrillos planos cocidos en horno. En cambio, el último grupo de
templos, al igual que todos los monumentos de la época, está construido con absurdos ladrillos planoconvexos, o sea, planos por un lado y en forma de almohadilla por el otro. Se considera que los nuevos recursos arquitectónicos representan estilos extranjeros, introducidos en Sumer por algunos invasores. Los sellos dan indicios ciertos de guerras y batallas.

Por último, cuando los testimonios escritos se tornan explícitos, nos encontramos a Babilonia ocupada
por dos grupos lingüísticos distintos: una parte de sus habitantes habla un dialecto semítico —el
acadio— conectado con el hebreo y el árabe, pero radicalmente diferente del sumerio. No es posible determinar con precisión la naturaleza y los efectos de las perturbaciones étnicas y
raciales, más bien problemáticas. Con certeza, ellas no interrumpieron seriamente la continuidad de la
cultura material. Por su parte, los dioses y sus templos sobrevivieron a la crisis; las corporaciones sacerdotales conservaron su identidad, independientemente de lo que ocurriera a las otras estructuras sociales. Y esto ha sido ciert  también para toda la historia subsecuente. Las relaciones escritas de Babilonia describen frecuentes cambios de dinastía y conquistas repetidas por parte de invasores extranjeros. En estas catástrofes, los templos podían ser saqueados y destruidos; pero, generalmente, el nuevo rey, o el conquistador victorioso, mostraba justamente su piedad y su poder, reconstruyendo y enriqueciendo con nuevas rentas al templo de la ciudad. Todavía en el año 323 a. C , Alejandro de Macedonia selló su conquista del Asia con la reconstrucción de E-sagil, el gran templo de Babilonia. La reconstrucción repetida de los templos prehistóricos en Erech y en otras ciudades, constituye un testimonio concreto de esa misma continuidad de las corporaciones religiosas, con sus tradiciones culturales inquebrantables que la historia atestiguainequívocamente después.

dimarts, 22 de gener del 2013

Especulació amb aliments

GOULA, Jordi: Un producte financer anomenat blat. La Vanguardia, 2/09/2012
La tendència a l'alça dels preus preus agraris  
Amb les dades obtingudes del Banc Mundial, la cambra de comerç de  Chicago, entre d'altres fonts, l'autor de l' article explica l' alça per diversos factors:
  • Augment de la població mundial.
  • Augment del consum de làctics i carn: el vacum, per exemple, consumeix cereals en forma de pinsos.
  • Desenvolupament de biocarburants i increment del preu del petroli.
  • Les terres sobre explotades i amb manca d'aigua, incrementen el preu dels aliments.
  • Quan es produeixen catàstrofes climàtiques, alguns països tanquen fronteres per assegurar stocks, com va succeir amb l'arròs del sudest asiàtic al 2008, per tant manca i encariment (a causa de l'especulació) dels productes agraris. Segons la ONU, pot retornar a una onada especulativa com la del 2008.
Causes de l'especulació
  • Contractes de futur: especulació amb un producte físic real que permet donar liquiditat al mercat i ajudar al productor a assegurar preus. 
  • Fons d'inversio de capitals de risc o bancs d'inversio: compravenda de contractes de futur (s'ha passat del 20% al 70% des de els anys 90)

dilluns, 14 de gener del 2013

Xifres del frau fiscal a Espanya

Les xifres, segons els tècnics d'Hisenda
  • Cada any es perden  59.515 millons d' euros, segons els tècnics d'Hisenda.
  • Segons l'organització Tax Justice Network la xifra és superior: 245.000 milions d'euros.
  • El frau representa el 23,3% del PIB d'Espanya,  el desè país de món en frau.
  • Sense aquest frau, aquest any es podria  cobrir:  la despesa sanitària (100.000 milions €  ), l'atur (26.993  milions €), educació (1.944  milions €), cultura (721  milions €) i el pagament dels  interessos del deute (38.589 milions €). 
  • El 72% de la evasió fiscal  (42.711 millones), segons els tècnics d'Hisenda correspon a grans empreses i patrimonis, quatre vegades més que les pymes (10.150) i molt per sobre dels autònoms(5.111).
GARCIA VEGA, Miguel Ángel: Menos fraude, menos recortes. EL País, 13/1/20113



Un país on el frau es considera tolerable
Esta no es una historia de impuestos, sino del país que España podría ser si se pagasen. Cada año, España deja escapar por los sumideros del fraude fiscal 59.515 millones de euros. Es la cifra que los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) calcularon para 2009. Aunque la bola ha ido engordando con rapidez. Los expertos de la red inglesa Tax Justice Network estimaban en noviembre de 2011 que esa elusión alcanzaba los 107.350 millones de dólares (80.900 millones al cambio actual). Son números que marean la conciencia y algo más. Según esa organización, las estadísticas sitúan a España como el 10º país del mundo con mayor fraude. Tras la fuga de capitales de 2012 —debido al miedo ante la posible desintegración del euro—, seguro que el país ha escalado posiciones en ese ranking tan poco honroso. Por ahora, 245.000 millones de euros, el 23,3% del PIB español, se va a la economía sumergida.

Una reflexión sencilla revela que si esos 80.900 millones estuvieran en las arcas públicas, España tendría cubierto este año los gastos de sanidad Cmillones), desempleo (26.993), educación (1.944), cultura (721), el pago de los intereses de la deuda (38.589) e incluso sobrarían casi 10.000 millones. “Habría crisis, aunque sería otra distinta”, apunta Julio Ransés Pérez Boga, presidente de la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE).

Pero ¿por qué no se cumplen con las obligaciones? ¿Es solo cuestión de avaricia e insolidaridad? ¿Por qué en el norte de Europa la evasión es mucho menor? Noruega deja de ingresar, según Tax Justice Network, 27.600 millones de euros al año, y Suecia, 33.839 millones. ¿Por qué en España muchos se jactan de no pagar impuestos? De tan incompresible que parece, quizá haya que recurrir a un filósofo para explicarlo. Javier Sádaba remite a la “tradición católica”. “Los centroeuropeos y los nórdicos han internalizado una serie de deberes que están en relación con la doctrina protestante. De ahí que tiendan a cumplir sus compromisos y eviten, de esta manera, el sentimiento de culpa”. Y añade: “Bien distinta es la postura de los católicos. La religiosidad es más externa y, aunque exista un elevado sentido del ridículo, la culpa está ausente. Esto explica el individualismo español y la sensación de no haber hecho nada malo si queda lejano”. A lo que se añade la falta de cultura fiscal y esa creencia sartriana de que “el Estado es un expoliador”, apostilla Sádaba.

El fraude afecta a todos, con nombres y apellidos. Casi el 72% de la evasión fiscal de España (42.711 millones), relatan los técnicos de Hacienda, se localiza en las grandes empresas y patrimonios, cuatro veces más que el fraude de las pymes (10.150) y muy por encima de los autónomos (5.111), quienes injustamente suelen concentrar la desconfianza del ciudadano. Por eso “el fisco debería esforzarse más en perseguir el engaño de las multinacionales y grandes compañías en vez de concentrar el 80% de los recursos a investigar microempresas, pymes, asalariados y autónomos”, denuncia José María Mollinedo, secretario general de Gestha.

De fondo, hay nada menos que 50.000 millones de euros (el 41% de lo que este año se llevan las pensiones) de deuda tributaria pendiente de cobro. “Unos 25.000 millones”, revela Pérez Boga, “proceden de empresas que presentaron la autoliquidación, pero no ingresaron el dinero”. Una treta para ganar tiempo y sepultar, gracias a despachos ultraespecializados en fiscalidad, a Hacienda en una montaña de recursos

Ahora bien, si algo positivo deja esta inacabable recesión es una mayor sensibilidad social con el tema. Conocer que Apple, Amazon, Google, Ebay o Facebook facturan millones de euros en España y pagan unos gravámenes ridículos ha enfadado a muchos. “Estas prácticas tienen un efecto muy adverso en los ingresos, pues obligan a los Gobiernos a subir otros impuestos, generalmente los que repercuten el consumo, o bien recortar el gasto público, lo que mina la recuperación económica”, advierte John Christensen, director de Tax Justice Network.

Estas estrategias, sin duda, son insolidarias, pero bastante conocidas. Los inspectores de Hacienda aseguran que llevan seis años persiguiendo estas prácticas (operaciones vinculadas). Otros van incluso más atrás y culpan a un sistema fiscal internacional que se diseñó hace 100 años, cuando había pocas multinacionales. “Ahora dominan el mundo económico, pero se rigen por esos principios de antaño”, asegura Sol Picciotto, profesor emérito de la Universidad de Lancaster. “Esto permite, por ejemplo, a Google transferir los derechos de su propiedad intelectual a su filial de las islas Bermudas, donde puede acumular la mitad de sus beneficios mundiales sin tributar por ellos”.

Para evitar abusos, algunos expertos piden que se graven las ganancias de las multinacionales en función de la actividad económica real, allí donde venden sus productos o servicios. Otros, lo matizan. “La ocultación es un problema muy serio, pero tener unos impuestos mayores o menores es una decisión de política fiscal de cada país”, observa Santiago Barrenechea, socio responsable de fiscalidad de PwC.

Este podría ser un enfoque asumible si no fuera porque esa planificación tributaria agresiva tiene duras repercusiones en nuestras cuentas. Hay una “sangría”, alertan los inspectores, en la recaudación del impuesto de sociedades, ya que estas multinacionales obtienen ingresos (dividendos) que están exentos y se generan gastos (provisiones o costes fiscales) deducibles. Por si fuera poco, se produce un fenómeno de deslocalización. A España llegan las empresas que tienen pérdidas, porque aquí el tipo de sociedades es del 30% y las minusvalías se deducen en ese porcentaje. Mientras que si tienen beneficios se las llevan a lugares como Irlanda, donde tributan al 12,5%.

¿Y Hacienda? “Si no ha actuado antes es porque creía que estas prácticas eran legales. Otra pregunta es si esas estructuras fiscales, con la realidad de este país, son admisibles”, se interroga Jaume Bonet, socio de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira. No lo parecen mucho. “En EE UU hacer transacciones financieras solo con el objetivo de minimizar los impuestos es ilegal”, recuerda Pankaj Ghemawat, profesor del IESE.

El tiempo amenaza a los inspectores

El dinero, los recursos y las manecillas del reloj se conjuran contra los inspectores de Hacienda. Tanto el presupuesto como la plantilla de la Agencia Tributaria caen. De 1.357 millones de euros en 2012 a 1.328 millones este año. Y de 26.668 personas a 23.361. Menos recursos (España dedica el 0,13% de su PIB a la lucha contra el fraude, frente al 0,5% de los Países Bajos) y menos personal para perseguir delitos cada vez más complejos. Y, por si fuera poco, el tiempo es una amenaza. Solo tienen, de forma general, un año para cerrar cualquier investigación fiscal. “Da igual que sea una paralela de renta ordinaria que Inditex”, se queja Julio Ransés Pérez Boga, presidente de la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE). Con este corsé, por ejemplo, la trama china descubierta en Madrid no habría sido detenida, al tardar tres años las pesquisas. Menos mal que se llevó por los derroteros policiales y no fiscales.

diumenge, 18 de novembre del 2012

Competitivitat del transport marítim de mercaderies

ABRIL, Guillermo: Así viaja todo. El País, madrid 18/11/2012 (Adaptació)

Un ejército de arañas mecánicas de cuatro metros de altura con seis ruedas trincan los contenedores a los pies de las grúas como si fueran piezas de Lego. En Algeciras, el America descargó 1.163 contenedores procedentes de China, Singapur y Corea del Sur. Cargó 24, rumbo al norte de Europa, hacia donde seguía la ruta. Uno de ellos, por poner un ejemplo, llevaba cerámicas valencianas cuyo destino final sería Noruega, previo transbordo en Hamburgo..

 Apenas se siente el oleaje, nos hace notar el capitán. Solo le inquietan las ondas a partir de seis metros. Es decir, las propulsadas por un tifón.
 Otro día en el calendario, el 29º desde que zarparon de Kwang Yang, en Corea del Sur y estan ya en Algecira, en el primer viaje en este cascarón construido por Hyundai Heavy Industries (empresa líder del sector; Corea es el gran astillero de buques mercantes). Un barco mayor lleva más carga a menor coste. Son décimas por cada unidad. Millones en la cuenta de resultados. La danesa Maersk posee las naves más rotundas del planeta, Emma y sus hermanas, construidas en 2006 con espacio para 15.000 TEU. La próxima generación rondará los 18.000. 
En este instante hay cerca de 16 millones de contenedores a bordo de uno de los casi 5.000 barcos portacontenedores que unen las grandes fábricas del mundo con sus ávidos consumidores; las huertas de un hemisferio con las mesas del otro; la chatarra de un país con las fundiciones del lado opuesto. En 2011 se transportaron 1.385 millones de toneladas de mercancías en el interior de estas arcas, un 15% de la carga total por mar (la principal partida tras el petróleo, las materias primas a granel y los cereales, que viajan en cargueros especiales); y se registró un tráfico de 564 millones de TEU, un 9% más que el año anterior. Desde 2000, su uso se ha incrementado un 250%.
China es la gran lanzadera. La fábrica del mundo. El corazón que bombea estos ladrillos de metal pletóricos de manufacturas y los reparte desde sus puertos: Shanghái, Hong Kong, Shenzen En el gigante asiático se localizan seis de los diez puertos con mayor volumen del planeta. En Asia se encuentran los ocho primeros. El continente suma el 60% del tráfico mundial de contenedores. De allí parten las dos grandes autopistas del mar hacia Estados Unidos y Europa. Las arterias por donde circula la sangre que hace girar el mundo; las muescas que agrietan las balanzas comerciales de los países acomodados: por cada 100 euros importados de China, España exporta solo 20. Los barcos arriban de oriente hasta los topes. Regresan con los bolsillos vacíos. Y el precio del flete refleja la asimetría: mover un contenedor de Asia a Europa ronda los 1.250 euros; por poco más de 200 euros le sacas el billete de vuelta.

diumenge, 11 de novembre del 2012

Un futur més pobre per a Espanya


MUÑOZ, Ramón: España, destino tercer mundo. Editorial Deusto, 2023
(Introducció del llibre a de El País, 11novembre 2012)

Se han escrito muchos libros sobre la crisis, y se han quedado viejos antes incluso de que salieran a la venta. El doble error: aplicarse en un optimismo antropológico basado en la idea de que la historia siempre avanza y evaluar la actual catástrofe financiera y económica como si fuera una crisis cíclica más. Los hechos y el agravamiento de la situación están desmontando ambas falacias.
La confianza histórica en el progreso de la humanidad, con breves recesos, está instalada en la conciencia colectiva. Y se ha trasladado a la economía por inercia. Nada más lejos de la realidad. Como parte del llamado mundo desarrollado, los españoles hemos vivido entre 40 y 50 años de bienestar, una prosperidad inédita desde el comienzo de los tiempos. Ese periodo de riqueza ha sido la excepción, y no la regla como nos han hecho creer y hemos aceptado por comodidad.

La clase media como cimiento de esa bonanza es un invento reciente. No tiene ni un siglo de existencia. Y lo mismo puede decirse de la mayor parte de los sistemas de asistencia social —entre ellos, el nuestro— que han permitido la creación de esa especie a medio camino entre ricos y pobres en la que se basan las naciones modernas y desarrolladas. Pero, ¿en qué tablas de la ley está escrito que iba a durar siempre? La clase media está en peligro de extinción. Como a los dinosaurios, que antes que ella dominaron la Tierra, un meteorito la puede barrer de muchas partes del planeta donde se creía a salvo para siempre, como es el caso de España. Llámenle Gran Recesión, Gran Depresión o Gran Cataclismo. Lo de menos es el nombre, pero desde luego no se puede decir que sea una crisis más. Lo que estamos viviendo sólo en sus albores no tiene parangón histórico alguno. Ni siquiera la Gran Depresión de 1929 sirve de referencia. Desgraciadamente, de aquel marasmo se salió gracias a la Segunda Guerra Mundial. No parece previsible que un conflicto bélico vaya a salvarnos ahora. Así que nadie puede aventurar cómo escaparemos de ésta.

España está en el centro de esa vorágine de depresión económica sin salida que amenaza con destruir todos los lazos sociales que dan estabilidad a una nación y el futuro de varias generaciones.

Aunque el detonante ha sido el estallido de la burbuja inmobiliaria, la verdadera causa de que España haya caído en un pozo cuyo fondo no hemos tocado y, peor aún, no se perfile ninguna escapatoria, es que no producimos ya nada. En los últimos 30 años, hemos asistido a un escrupuloso proceso de desmontaje de toda nuestra industria (y de la agricultura) como paladines de la globalización. Algo que todos los países occidentales sufren, pero que ninguno ha celebrado como el nuestro. Todo lo que consumimos viene de mercados exóticos, de China, India, Bangladesh, Vietnam, Egipto…

“España está abocada a una suspensión de pagos y a una quita”
Hemos creado una sociedad low cost (bajo coste), de todo a un euro, productos baratos, vuelos baratos, viajes baratos. Arropados por la fortaleza de la moneda única, y cumplido el sueño de firmar una hipoteca por encima de nuestras posibilidades, los españoles nos hemos dedicado a viajar por los rincones del mundo, a comprarnos el último smartphone, a llenar las autopistas de 4x4… Ese espejismo de nuevos ricos sin ocupación alguna se ha esfumado, y ahora nos damos cuenta de que nos estamos convirtiendo en un país low cost, con sueldos low cost, sanidad y educación low cost, que camina indefectiblemente hacia la penuria. Un país de camareros, guardias de seguridad, funcionarios y albañiles en paro, cuyas generaciones futuras ya no van a viajar sino a emigrar. Y no van a vivir peor que sus padres, como ha acuñado el eslogan. Con suerte, van a sobrevivir como sus abuelos.


Los mercenarios del optimismo, como yo les llamo porque trabajan a sueldo de los que verdaderamente mandan y han arruinado al país, les han estado contando, y aún hoy lo siguen haciendo con total impunidad, que de ésta también saldremos. Y claro que vamos a salir, pero empobrecidos hasta unos niveles que no se recuerdan desde los años 50, con varias generaciones perdidas, trabajo escaso y mal pagado, y unos jubilados que van a ver esfumarse sus cotizaciones y sólo podrán aspirar a pensiones mínimas de caridad.

Pese a los mensajes tranquilizadores de los políticos y los medios de comunicación cómplices, el sistema financiero español está quebrado, con un nivel de endeudamiento brutal, tanto público como privado. Ni la Unión Europea, ni el Fondo Monetario internacional, ni el Banco Central Europeo, ni Alemania pueden engullir una deuda de 2,4 billones de euros para salvarnos. España como país está abocada a la suspensión de pagos, y a una quita sobre la astronómica deuda que ha colocado en los mercados internacionales en forma de letras, bonos y obligaciones y que es imposible devolver. Otros países lo hicieron antes como Tailandia, Rusia o Argentina.

El problema es que ninguno de ellos estaba sometido a una moneda común como el euro. Y es que el siguiente e ineluctable paso al default es la salida del euro y la vuelta a la moneda nacional, la peseta (o como quieran denominarla). Ese proceso puede pasar a su vez necesariamente por la palabra que más aterroriza a los ciudadanos: el corralito. Tarde o temprano, el Gobierno debería decretar una restricción de los fondos que se pueden retirar de los bancos. Inmediatamente después (o al mismo tiempo), decretaría una medida aún más desastrosa para los ahorradores: el corralón. Fijaría un cambio obligatorio entre el euro y la nueva moneda nacional con una devaluación que puede alcanzar e incluso superar el 50%. Automáticamente, los fondos depositados en las entidades financieras se convertirán en pesetas. Y de un plumazo, los depositantes perderán hasta la mitad de sus ahorros.

“Somos un país low cost, con sueldos, sanidad y educación low cost”
Ya ocurrió en Argentina en 2001 que adoptó de forma suicida el dólar como moneda nacional con la misma ligereza que nosotros nos pasamos al euro. La argentinización de España es hoy una realidad. Los jóvenes preparados tienen como única salida la emigración; el resto, es carne de cañón de las villas-miseria que se están levantando a las afueras de nuestras ciudades. Los trabajadores —los que tienen un empleo y los que lo buscan— van camino de convertirse en lumpen, sin conciencia de clase, con salarios de supervivencia, predestinados a jubilaciones con pensiones asistenciales.

España está ya inmersa en un retroceso de sus condiciones de bienestar que nos va a devolver a los estándares de los llamados países en vías de desarrollo, ese eufemismo empleado para definir a las sociedades que viven en un clima de penuria general y desigualdad, en donde sólo unos pocos se benefician de los periodos de crecimiento. No es nada nuevo. Así subsisten desde siempre millones de latinoamericanos, norteafricanos o asiáticos. Y así vivíamos los españoles en los años 40 y en los 50.

Y frente a lo que pueda pensarse, vamos a sufrir ese empobrecimiento con resignación, porque, paradójicamente, ese periodo de bienestar nos ha vacunado contra la revolución, nos ha desarmado para oponer resistencia frente a los poderes establecidos. Éste es un libro que pinta un futuro triste y no cree que haya escapatoria alguna. Por eso, no se lo recomiendo a optimistas o a votantes de partidos mayoritarios. Si acaso va dirigido a algún otro lector inquieto, harto de leer las mentiras patrocinadas que le han estado contando los diarios durante tantos años.

Forta disminució de la pobresa a la Índia

ROGOFF, Kennet: ¿Qué le sucede a la India?
El País, 11 novembre 2012
Rogoff és ex economista en cap del FMI i professor d'economia


M. Sigh, exprimer ministre
Con la liberalización disminuyó drásticamente la pobreza
Por desgracia, para un país tan pobre como India solo el rápido crecimiento sostenido puede conducir a progresos duraderos. La tasa de pobreza de India (un indicador que se reconoce es difícil de medir en términos conceptuales y prácticos) disminuyó en un 50% entre 1981 y 2010, y ahora no llega al 30% de la población, un logro extraordinario. No obstante, Asia Oriental, que crece más aceleradamente, ha experimentado un progreso significativamente mayor y su tasa de pobreza ha caído del 77% al 14% en el mismo periodo.
¿Por qué se ha desacelerado el crecimiento de India? Durante muchos años India se benefició del impacto a largo plazo de la lberalización económica de principios de los años noventa. En aquel entonces, Singh era ministro de Finanzas y tuvo una participación clave. Pudo tener el apoyo del FMI —que tenía una verdadera influencia política, debido a que India requirió un programa de rescate en 1991— para lograr respaldo externo y hacer frente a los enormes obstáculos internos a las reformas. Sin embargo, ahora, no hay un contrapeso externo a la presión política nacional, que está paralizando una mayor liberalización.
El actual déficit público ralentiza el crecimineto
Las principales agencias calificadoras se quejan cada vez más de la falta de una estrategia de crecimiento y de los excesivos déficits públicos de India. Sin embargo, el impacto ha sido limitado debido a la habilidad de las autoridades para endosar deuda a los bancos locales, las compañías de seguros y los fondos de pensiones cautivos (es decir, que podrian emplearse en iniciativas privadas que proporcionarian un mayor rendimiento).
Una liberalización no extremista es aún posible
El sector minorista es una fuente de ineficiencia que en efecto supone un enorme impuesto para los pobres de India mediante un aumento de los precios. En lugar de presentar demandas contra minoristas extranjeros como Wal-Mart, India debería estar buscando la manera de emular y beneficiarse de los métodos altamente eficientes de esta empresa. La infraestructura está mejorando lentamente, pero los caminos, los puertos, el acceso al agua y la red eléctrica siguen siendo pésimos en muchas partes del país.
Por supuesto, el Gobierno democrático de India no puede simplemente imponer su voluntad al público y destruir el medio ambiente para crear infraestructuras. No obstante, los obstáculos también incluyen la corrupción de burócratas y políticos en todos los niveles, una amplia red de resistencia a la reforma.
La descentralización federal comportaria un fuerte estímulo económico
La descentralización liberaría a los Estados con mejor desempeño económico. Además, mediante el combate a la cultura de dependencia de la ayuda pública en los Estados con peores resultados económicos, las regiones más pobres de India podrían beneficiarse también a largo plazo.
Por disfuncional que parezca la Europa descentralizada en estos tiempos, podría ser beneficioso para India ir en esa dirección, incluso cuando Europa lucha por centralizarse más. La descentralización puede parecer una idea poco realista pero también lo parecía la Unión Europea alguna vez. Si la nueva agenda de reformas de Singh vuelve a ser bloqueada, tal vez será el momento para una evaluación más radical.